Creación de textos narrativos

De Innovapedia
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El texto que a continuación leerás fue creación de un estudiante de segundo año medio de la Especialidad de Electricidad del Liceo Polivalente Dr. Rigoberto Iglesias Bastías, actividad que fue ideada en el contexto del día del Libro en el subsector de Lenguaje y Comunicación. Profesora Daniela Durán Carrasco.

Este texto narrativo debía incorporar los elementos esenciales del género narrativo: acciones, personajes, ambientes, tiempo, anacronías, modos narrativos, narradores.

Además, incorporar el elemento de contexto comunal, es decir, narrar hechos relativos a la zona: Lebu.

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EL HOMBRE SOLITARIO

Autor: Juan Garrido Huaiquil

Segundo año medio “B”

Coterráneos de mi Lebu, ¿ustedes piensan qué no ha ocurrido nada extraño en esta pequeña ciudad del viento, impregnada del perfume del mar y del azufre emanado por el carbón?

Transcurría el año 1973, Chile confuso, herido, desordenado por hechos que no logro entender, pero eso no es relevante en este relato, pues lo que deseo contarles, es mucho más aterrador.

Cuentan, los antiguos vecinos de  mi provincia de  Arauco  que  aquí en Lebu existía un hombre demente, solitario,  enajenado de la sociedad  que  vivía en una diminuta choza, construida de paja, ramaje, hojas de árboles nativos, piedras e improvisados materiales extraídos del entorno.

Así comienza esta historia de un hombre de contextura robusta, atlética, de actitud huraña, solitaria y atada por su rabia. Decidió alejarse de los males de la sociedad, perdiendo el gusto social por la humanidad. La mayor parte del tiempo cazaba animales para satisfacer su apetito y placer.

Cierta vez, unos turistas que se internaron por el sector Maquehue de nuestra comuna, con el afán  de disfrutar del maravilloso paisaje indómito de este lugar y de experimentar el frio viento en su rostros, al desplazarse entre las lianas naturales del bosque; desconocían la existencia del peligro que les acechaba en este recóndito espacio.

Caminaron durante algunas horas, volviendo siempre al mismo sitio. Anocheció, el frio se apoderó de ellos, los envolvió el temor, necesitaban regresar, encontrar la salida. Caminaban, caminaban y más se internaban en el bosque.

– Apresuren el paso, chicos – dijo Carmen

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– Tengo un mal presentimiento – añadió con temor José

– Sí, percibo lo mismo… Creo que algo malo nos va a suceder – agrego Luis

Hasta que de pronto, Carmen se aleja del grupo, los amigos se preocupan. Escuchan un fuerte grito de Carmen: – ¡Encontré un refugio! ¡Estamos a salvo!

Los tres amigos decidieron pernoctar esa noche en aquella precaria choza que estaba saturada de un asqueroso olor indescriptible; observaban con pavor los objetos espeluznantes que colgaban de las ramas: pellejos, cabezas de mamíferos, cuernos, tripas secándose para ser el platillo de una pronta cena.

Minutos más tarde,  escucharon unos fuertes ladridos, asustados se acurrucaron bajo un rústico tablón, que servía de mesa descuartizadora.

De un golpe, el hombre solitario abrió el portón, olfateó carne… humana. No perdonó la usurpación y el ultraje de su hogar y comenzó a atarlos uno a uno, utilizando técnicas de torturas e incluso dejándolos para diversión de sus perros. El hombre se distrajo buscando un cuerno que serviría de herramienta asesina.

En ese instante cuando toda esperanza se había acabado, Carmen logra huir. Avanza unos metros en la oscuridad de la noche, pero ni siquiera su gran valentía le sirvió. El demente del bosque no perdona.

Algunos, dicen que este relato, es una historia que los ancianos del lugar de Maquehue, inventaron para que los jóvenes, que vayan a visitar ese  sector sean más precavidos; otros habitantes de Lebu piensan que es “esa edad”  que les hace pensar historias que no son, pero  yo les creo , ya que pude ver la cabaña maltratada pidiendo habitantes nuevos.